Escuchar

La industria química es uno de los sectores que más contribuye al bienestar social

con la fabricación de sus productos.

Estos productos químicos, algunos de ellos de naturaleza peligrosa (pueden ser inflamables, corrosivos o tóxicos), son transformados, manipulados o almacenados en instalaciones industriales que ofrecen la máxima seguridad.

Una sociedad moderna y tecnolçogicamente avanzada, sería impensable sin los materiales y sustancias que produce la industria química, productos tan básicos como:

  1. Combustible
  2. Medicamentos
  3. Fibras acrílicas
  4. Papel
  5. Pinturas
  6. Gas butano
  7. Jabón, detergentes
  8. Plástico
  9. Caucho
  10. Colorantes

Muchos de ellos intrínsecamente peligrosos como los líquidos combustibles o los gases, los manejamos a diario, apreciamos sus ventajas y asumimos el riesgo que lleva su manipulación. Nadie llena el depósito de gasolina pensando que su coche puede arder.

Otros, aparentemente inocuos, fueron producidos a partir de sustancias muy peligrosas, hasta tóxicas, como ocurre con algunas moléculas de plásticos de gran consumo.

Ya que, toda actividad industrial, artesanal, comercial, etc. que haga uso de estos productos tendrá asociados los riesgos propios de las sustancias con las que opera. La industria química, que suele procesar o almacenar produtos peligrosos en grandes cantidades, presenta también estos riesgos.

LA SEGURIDAD EN LA INDUSTRIA QUÍMICA

La industria química garantiza la máxima seguridad a través de prácticas rigurosas:

  • de Prevención, que reduce la probabilidad de que ocurran accidentes;
  • de Protección, incorporando los medios más modernos para actuar en caso
    de siniestro;
  • y de Planificación, dotándose de Planes de Emergencia que organizan la actuación rápida, eficaz y coordinada de todos los recursos disponibles.

Además, cabe distinguir hasta tres niveles de control en la aplicación de dichas medidas de seguridad:

  • Por un lado la propia industria es la primera interesada en no tener accidentes, velando por la aplicación estrita de las medidas de seguridad que le afectan. Para eso dedica cuantiosas inversiones a recursos humanos (jefes y técnicos de seguridad) y a instalaciones y equipos de protección. Analizado desde un punto de vista estrictamente comercial, un accidente, aún sin consecuencias para el exterior, supone paradas de la producción, daño a las instalaciones, atrasos en los pedidos, perdida de imagen, hipotéticas bajas laborales, etc. En definitiva cuantiosas pérdidas económicas que una empresa competitiva y moderna no puede permitirse.
  • Por otro lado está la presión de los organismos competentes de la administración (trabajo, industria, protección civil, medio ambiente), que mediante su labor de inspección y control garantizan la aplicación de unos estándares de seguridad homologables a los de cualquier país europeo.
  • Finalmente hay que considerar la presión ejercida por diferentes colectivos sociales, culturales, sectoriales, etc., que determinan, a medio plazo, la aparición en el marco legal de reglamentos cada vez más estrictos en relación a los temas de seguridad y protección ambiental.

¿DÓNDE SE ENCUENTRA EL RIESGO?

En las instalaciones químicas el riesgo se encuentra principalmente en:

  • Instalaciones de proceso. En ellas se producen las transformaciones o reacciones base de la actividad. Normalmente, en el proceso no están involucradas grandes cantidades de sustancias, siendo el peligro más interno (industria) que externo (población). Mientras tanto, el desencadenamiento de reacciones incontroladas, o otros sucesos que dan lugar a incendios o explosiones pueden afectar a las zonas donde están almacenadas las sustancias y producir accidentes mayores.
  • Instalaciones de almacenamiento. Las zonas donde se almacenan las sustancias químicas son las que presentan el riesgo más grande en caso de fuga, por contener grandes cantidades de sustancia.
  • Conducciones. Existen determinadas sustancias que se transportan superficial o subterráneamente desde las empresas suministradoras hasta las instalaciones clientes mediante conducciones como gasoductos o oleoductos. Pueden ser origen de accidentes por fugas.

¿QUÉ PUEDE OCURRIR EN CASO DE ACCIDENTE?

Una sustancia se considera peligrosa cuando sale de su estado de confinamiento donde está bajo control, ya que los posibles efectos de la propia sustancia o los procesos que se están llevando a cabo pueden ser perjudiciales para el hombre y el medio ambiente. Básicamente, puede pasar:

  • Una explosión: es la liberación brusca y violenta de cierta cantidad de energía debido a una transformación física o química muy rápida. En este caso, las ventanas de las casas se pueden romper y se pueden proyectar fragmentos a gran velocidad, con riesgo de que causen daños.
  • Una fuga de gas: viene dada por el escape de un gas o un líquido de un recipiente. La sustancia puede ser peligrosa (inflamable, corrosiva o tóxica) y, según su concentración, podría comportar un riesgo para la salud.
  • Un incendio: Provocado por la combustión de grandes cantidades de producto puede conllevar quemaduras por radiación térmica o molestias por causa del humo.
  • Un derrame de sustancias contaminantes para el agua, la flora o la fauna.

EN CASO DE ACCIDENTE QUÍMICO, ¿CÓMO DEBEN ACTUAR LAS EMPRESAS?

  • Activando su Plan de Emergencia Interior (PEI), que establece los mecanismos para hacer frente a la situación.

    En ese Plan, se contemplan todos los recursos y todos los protocolos de actuación para hacer frente a la emergencia con el propio personal, básicamente aquel que recibió una formación específica para estas ocasiones.

    Si por las características del accidente, la empresa no puede hacer frente a la emergencia con sus propios recursos, estará obligada a avisar a los servicios de emergencia incluídos en el Plan de Emergencia Exterior (PEE), por los conductos y canales previstos.

EN CASO DE ACCIDENTE QUÍMICO, ¿CÓMO ACTUARÁN LAS AUTORIDADES?

  • Activando el Plan de Emergencia Exterior.
  • Movilizando a los Grupos de Acción.
  • Informando a la población.
  • Adoptando las medidas de confinamiento, alejamiento o evacuación que sean necesarios.
  • Facilitando los recursos necesarios.

¿QUÉ ES UN PLAN DE EMERGENCIA EXTERIOR? 

La Unión Europea, a raíz del accidente químico ocurrido en la ciudad italiana de Seveso el 10 de julio de 1976, aprobó una normativa comunitaria sobre los riesgos de accidentes graves o mayores en determinadas actividades industriales.

Así nació la Directiva 82/501/CEE (del 24 de junio de 1982), popularmente conocida como Directiva Seveso, en la que se establecían las coordenadas para prevenir las consecuencias de accidentes graves en las actividades industriales y limitar sus consecuencias para el hombre y el medio ambiente. En dicha normativa se exigían garantías de seguridad a las empresas, la elaboración de planes de emergencia y la adopción de medidas de alerta e información a la población.


España incorporó esta directiva comunitaria a su legislación en el año 1988 (R.D. 886/1988), aunque ya en el año 1985 estableciera diferentes diposiciones para la prevención y control de los accidentes que pudiesen originar emergencias de esta índole.

En Galicia, las competencias sobre prevención de accidentes mayores en determinadas actividades industriales, se establecen en 1994 con sendos decretos de la Xunta en los que se designa a la Consellería de Industria y Comercio como órgano responsable de los Planes de Emergencia Interior (PEI) y a la Secretaría Xeral para la Protección Civil de los Planes de Emergencia Exterior (PEE).

La legislación sobre los Planes de Emergencia Exterior fue modificándose en los últimos años, tanto a nivel comunitario como a nivel estatal y autonómico, pero su finalidad sigue siendo la misma: disponer de un marco orgánico y funcional para prevenir y, si es el caso, mitigar las consecuencias de los accidentes graves previamente analizados, clasificados y evaluados.

Un Plan de Emergencia Exterior (PEE) establece el esquema de coordinación de las autoridades, organismos y servicios llamados a intervenir, así como los recursos humanos y materiales necesarios para su aplicación y las medidas de protección más idóneas. Se elabora conjuntamente entre la Xunta de Galicia (Dirección Xeral de Protección Civil), los Ayuntamientos y los Grupos de Acción. Un Plan de Emergencia Exterior establece dos zonas de actuación:

  • Zona de Intervención (ZI), en la que las consecuencias de un accidente justifica la aplicación inmediata de las medidas de protección.

¿QUÉ EMPRESAS ESTÁN AFECTADAS?

No todas las empresas químicas están afectadas por Planes de Emergencia Exterior. Tan sólo lo están aquellas que, en función de las sustancias con las que operan, pueden generar riesgo para el hombe o el medio ambiente en caso de accidente, aunque todas ellas, evidentemente, disponen de los medios y las medidas de seguridad establecidas para contrarrestar los posibles accidentes mayores que puedan ocurrir en sus instalaciones.

Según el informe técnico Seveso de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio de Interior español, el número total de instalaciones afectadas por esta normativa es de 545. Por comunidades autónomas, destaca Cataluña con 143 instalaciones, seguida por Andalucía (55), Madrid (53), Castilla y León (47), País Vasco (44), País Valenciano (37) y Aragón (31).

Galicia dispone de un total de 28 instalaciones afectadas por la normativa, de las cuales sólo 10 tienen nivel superior:

¿CÓMO SE ESTRUCTURA UN PEE?

Un PEE se estructura y organiza de la siguiente forma:

Dirección del Plan de Emergencia Exterior
Es quien ejerce la dirección y coordinación del Plan de Emergencia Exterior. Habitualmente, es la Directora o el Director General con competencias en Protección Civil de la Xunta de Galicia, excepto en los casos en los que se determine el interés gallego de la emergencia o en las situacións en las que se declare el interés nacional, recayendo, en estos casos, en un comité de dirección constituido por un representante del Ministerio del Interior y por el representante de la comunidad autónoma que determine el plan.

El Director o Directora del plan ejercerá sus funciones en el Centro de Coordinación Operativo Integrado (CECOPI), lugar donde se toman las decisiones estratégicas de urgencia u se elabora y canaliza la información a la población. Se considera que es un centro integrado porque en este lugar se integran, en su caso, los representantes de la Administración de la Comunidad Autónoma de Galicia, de la Administración General del Estado y de la Administración Local.

Comité Asesor
Para asistir a Dirección, en los distintos aspectos relacionados con el mismo, se establecerá un Comité Asesor compuesto, básicamente, por cargos técnicos de las diferentes Administraciones.

Gabinete de Información
Depende directamente de Dirección, y a través de dicho Gabinete se canalizará toda la información a los medios de comunicación social durante la emergencia.

Grupos de Acción
Los Grupos de Acción son conjuntos de medios y recursos humanos y materiales que se responsabilizan de una misión específica dentro del Plan de Emergencia, y que, aún dependiendo del Director del Plan, dispone de autonomía para el cumplimiento de las funciones que le son encomendadas.

Las actuaciones previstas en los Planes de Emergencia Exterior serán ejecutadas por los Grupos de Acción, que se dividen en:

  • Grupo de Intervención
    (Bomberos)
  • Grupo de Seguimiento y Evaluación
    (Consellería de Innovación e Industria)
    (Consellería de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible)
    (Consellería de Trabajo)
    (Consellería de Sanidad)
  • Grupo Sanitario
    (Consellería de Sanidade da Xunta de Galicia)
  • Grupo Logístico y de Apoyo
    (Cuerpos y Fuerzas de Seguridad)

¿CUÁNDO SE ACTIVA UN PLAN DE EMERGENCIA EXTERIOR?

Un Plan de Emergencia Exterior se activará cuando un accidente de una empresa tenga repercusiones en el exterior de la instalación industrial y pueda conlleva daños a las persoas y al medio ambiente.

En el caso de que el accidente sólo provoque daños en la instalación industrial, la empresa activará su Plan de Emergencia Interior (PEI) y lo comunicará a las autoridades.

Ya que, los accidentes se clasifican según el alcance de sus efectos en tres categorías:      

CATEGORIA 1
Accidentes que supongan daños materiales sólo en el interior de la instalación industrial.
No hay daños en el exterior de la instalación
industrial.
  Se activa:
el PEI.
Se informa a las autoridades.
     
CATEGORIA 2
Accidentes que puedan afectar a personas y provocar daños materiales en la instalación industrial.
Las repercusiones al exterior se limitan a daños leves, o a efectos negativos al medio ambiente en zonas limitadas.
  Se activa:
el PEI y el PEE.
     
CATEGORIA 3
Accidentes que puedan afectar a personas
y provocar daños materiales graves o
alteraciones serias del medio ambiente en
zonas extensas, en el exterior de la
instalación industrial
.
  Se activa:
el PEI y el PEE.

¿CÓMO SE ACTIVA UN PLAN DE EMERGENCIA EXTERIOR?

Cuando un accidente ocurre en un polígono químico, el Director de la Emergencia del polígono afectado debe notificarlo simultáneamente al Grupo de Intervención u al CECOP (situado en el 112 Emerxencias Galicia).

Una vez recibida la comunicación del polígono y en función de la categoría del accidente, el Comité de Dirección procede a la activación del PEE. Este se activará siempre que el accidente sea de categoría 2 o 3. Los accidentes de categoría 1 no justifican la activación del PEE, aunque el polígono también puede solicitar ayuda exterior si la magnitud o naturaleza del accidente así lo justifican.

Una vez activado el PEE, el CECOP seguirá el siguiente procedimiento:

1. En caso necesario, se activa de forma selectiva el sistema de aviso a la población.

2. Se pone en marcha el plan de llamadas:

  • GRUPO DE INTERVENCIÓN
    Bomberos.
  • GRUPOS DE ACCIÓN
    Grupo Logístico y de Apoyo, Grupo de Seguimiento y Evaluación y Grupo Sanitario.
  • CECOP
    Comité de Dirección, Comité Asesor, Gabinete de Información.

3. Se pone en marcha el plan de información a la población y a los medios de comunicación.

4. Seguimiento y dirección de la emergencia.

Esquema de coordinación